Fraude masivo de las líneas 905

Más de mil personas se han llevado ya el susto al ver la factura telefónica. Aunque mayor inquietud les habrá entrado al comprobar que entre las llamadas que les facturan, en algunos casos, sólo median uno o dos segundos. Ni el más rápido pianista es capaz de marcar los nueve números de un teléfono cada segundo. Pero eso no ha importado a las compañías telefónicas a la hora de enviar facturas ‘irreales’ a más de mil afectados por el fraude de las líneas 905.

La asociación de usuarios y consumidores Facua abrió una página web ante la avalancha de denuncias que estaban recibiendo (www.facua.org/905) y en apenas 24 horas habían superado el centenar. Esto ocurría a principios del mes de diciembre y ya son más de mil los afectados que se han puesto en contacto con esta asociación.

Por comunidades, Andalucía es la que mayor número registra, con más de un 24% del total. Según ha indicado el presidente de Facua-Granada, Javier Cejuela, en nuestra provincia se han recibido una decena de consultas y cinco denuncias, aunque los casos no superan los 191 euros por llamadas a estos números.

Cejuela explica que en estas facturas se aprecia claramente que las llamadas se producen casi simultáneamente, con apenas uno o dos segundos entre llamadas. Estas cantidades son muy bajas comparadas con las que han recibido usuarios de otras provincias.

Los afectados granadinos también han hecho sus reclamaciones a través de las OMIC (Oficinas Municipales de Información al Consumidor) de los ayuntamientos, según apuntan desde la Unión de Consumidores de Andalucía, que gestiona estas oficinas.

Sin embargo, la mayoría de estos casos se destaparon en la campaña iniciada desde Facua, que sitúa a Sevilla y Madrid como las provincias con mayor número de afectados. En los dos casos reúnen más de 120 reclamaciones cada uno, seguidos de Barcelona, Valencia y Murcia. Si Sevilla cuenta con unos 125 casos, otra cantidad similar se reparte entre el resto de provincias, incluida Granada.

Uno de los casos más llamativos, que recogía Facua en su página web es el de un vecino de Barcelona al que Ono le factura casi 18.000 llamadas por un importe de unos 20.000 euros. Y no sólo eso, la compañía le envió una carta en la que le amenazaba con embargarle sus bienes si no hacía frente a esa cantidad. Eso, además de incluirle en las famosas listas de morosos que tantas complicaciones supone después para el usuario.

Líneas ‘secuestradas’

Este fraude masivo consiste en lo que los usuarios llaman el ‘secuestro’ de la línea telefónica para la facturación de decenas, cientos o miles de llamadas.

Estos números encabezados por el prefijo 905 se han extendido en los programas de concursos nocturnos, en los que lanzan preguntas aparentemente sencillas para que los telespectadores que acierten obtengan una cantidad de dinero.

La ‘trampa’ radica en que una vez que el usuario llama al número, existe un programa informático que, con sólo pulsar una tecla, mantenía una rellamada continua. Pero entre los usuarios hay de todo. Algunos reconocen haber llamado a los concursos alguna vez, pero no tantas como indica la factura. Pero hay otros que aseguran no haber llamado nunca a estas líneas y las llamadas responden a horas en las que ni siquiera estaban en casa.

Las llamadas a las líneas 905 se corresponden con concursos de las cinco cadenas privadas nacionales, organizadas por distintas productoras. Y las han emitido en facturas de todas las compañías telefónicas.

A raíz de las informaciones trasladadas por Facua a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, este organismo ha decidido abrir una investigación. El responsable de este órgano, Francisco Ros, anunció que trabajarían para investigar el sistema que usan estas líneas.

Hace unos meses hubo otro fraude en el que estuvieron implicados los mismos prefijos.

Por sms

En aquel caso, registrado el pasado verano, los usuarios recibían en su móvil un mensaje que les incitaba a llamar a un 905 en el que supuestamente algún conocido les había dejado un mensaje de voz. En realidad, no había tal mensaje de voz y se trataba de un timo. Más de 25.000 personas ‘picaron’ en aquel fraude, que fue desmantelado pocas semanas después por la operadora de telecomunicaciones a la que habían alquilado las líneas 905.

Cuando el receptor del mensaje hacía la primera llamada, un mensaje le decía que para saber quién era el interlocutor debía dejar otro mensaje en otro número. Con las dos llamadas se lograban casi cuatro euros a cada uno de los afectados.

Aquella estafa era posible por un ‘punto negro’ en la regulación de los números de tarificación especial (803, 807 y 806). El prefijo 905 quedó fuera de esa normativa, lo que dejó una vía abierta para estos abusos.

Al no estar incluidos en esta categoría, las cadenas de televisión -que son los que más las usaron- se evitaban las obligaciones a las que están sometidos los números de tarificación adicional.

Este uso fraudulento de las líneas 905 también ha sido denunciado ante el Gobierno por distintas asociaciones de consumidores y usuarios de Granada y de toda España.

ideal.es 22.12.08

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